Si abril te llega
Acuérdate de abril en Managua, el de la flor abierta.
Abril de Platero, con relojes transformados en cangrejos de madrugada, antes del alba.
Acuérdate de abril de tráficos inacabables, ciudad tragicómica, recuerdos del futuro de niña que pide al sol que se la lleve, junto a vagabundos cansados.
Acuérdate de abril, recuerda
mi voz cantando a tu sonrisa;
acuérdate de abril, que no se aleja
si hay más congoja y menos prisa
Abril, a ritmo tibio, besando estatuas de sal, oyendo una voz que ya es tu voz desde hoy, mientras un triste azar me detiene y doy en tierra, en sencilla contradicción, como hacer juntos un cuentacuento.
Me queda un abril de día insospechado, posada del fracaso, sábanas de añil y claridad, manantial de tus labios sin engaño, recitando versos de Cesar Vallejo en el Montparnasse burgués, mientras besaba tu perfil, no sé.